
Cancún, Quintana Roo.- A penas este lunes iniciaron los escarceos con Estados Unidos para examinar sí continúa o no como un acuerdo comercial trilateral al incluir a Canadá, y si acaso será “libre” o “no tan libre” dados los aranceles ordenados Donald Trump… y un factor que pesa en contra de la integración productiva regional que México busca con América del Norte -documentada en la consulta nacional efectuada por la Secretaría de Economía a cargo de Marcelo Ebrard- es la suficiencia y calidad del suministro eléctrico. Cierto, pero no es el problema esencial: la electricidad industrial en México es hasta 2 veces más cara que en el vecino del norte.
Los datos de la consultora Compare Power (fundada por Brad Gregory) muestran que el kilowatt/hora en México está entre 11.70 y 13.70 dólares según la estación del año y la demanda en pico de demanda de alto consumo; en tanto, que en promedio en los Estados Unidos el kilowatt/hora está entre 5.9 y 6.6 dólares según las mediciones a febrero pasado con una alta exigencia de gas y electricidad por el persistente invierno.

Si bien el propósito del gobierno mexicano es convocar a los empresarios nacionales y extranjeros a invertir en la zona sur del bloque de América del Norte, un desincentivo real es el hecho de que un insumo esencial como es la energía despachada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sea tan abismalmente cara respecto a las disponible. Esta es una de las razones -no la única- por las cuales el Plan México, encomendado a Altagracia Gómez, tiene alcances aún limitados de lo que ofreció hace un año en la Convención 88° Nacional Bancaria de Puerto Vallarta. Algo tan cierto como que la economía nacional sigue estancada al punto que sólo se generaron 48 mil puestos formales de trabajo en todo 2025.
El costo de la electricidad en México es un factor que inhibió el llamado “nearshoring” al punto de convertir en “deathshoring”; es costos determinó que diversas empresas de EU o de otros países e incluso mexicanas hayan optado por expandir operaciones al otro lado de la frontera no obstante los costos laborales.

Pero, ¿y sí México importa de EU más de dos terceras partes del gas natural que requiere para generar electricidad al mejor precio internacional, porque ese fluido es el doble de caro cruzando la frontera? Los factores son simples y contundentes.
Las plantas de generación de la CFE, que dirige Emilia Calleja, tienen un mayor costo operativo, especialmente por las brillantes ideas de la ex secretaria y hoy gobernadora Rocío Nahle y del ex director de la paraestatal, Manuel Bartlett, de limitar la inversión y la competencia; una retórica rimbombantemente nacionalista inhibió la construcción de plantas más eficientes y tender un solo kilómetro de redes de transmisión de Alta Tensión… una retórica que, sin embargo, sirvió para comprar con un sobrecosto de 40% las planta viejas de Iberdrola para simular “soberanía eléctrica”.

Así, bajo una política aún en voga, los subsidios cruzados para solventar tarifas residenciales bajas, la falta de competencia y la dependencia al gas de EU llevan a que que el país pierda atractivo para inversiones en el sector químico, automotriz o acero. La luz se agota… y la oscuridad es momento de especuladores de los mercados de energía.
Los banqueros aquí reunidos no se equivocan: prestan dinero a quién confían les hará el repago con réditos por la renta del capital, o no lo hacen.

El capitalismo, aún bajo la 4T, sigue vivito y coleando.
La nueva es que BanCoppel, de Copppel, lanza una inversión de 27 mil millones de pesos destinada a financiar a más de 5 mil micro, pequeñas y medianas empresas, con el propósito de fortalecer cadenas productivas estratégicas y ampliar el acceso al crédito en condiciones preferenciales de plazo y tasa de interés.
Son cuatro programas respaldados por Nacional Financiera, encabezada por Roberto Lazzeri, que se busca ampliar las oportunidades de financiamiento junto con BanCoppe buscan impulsar la generación de empleo y el crecimiento económico del país.

Tome nota: el banco a cargo de BanCoppel se suma a la Estrategia Federal “Plan México” con una inversión de 27 mil millones de pesos destinada a financiar a más de 5 mil micro, pequeñas y medianas empresas, con el propósito de fortalecer cadenas productivas estratégicas y ampliar el acceso al crédito en condiciones preferenciales de plazo y tasa de interés.
A través de cuatro programas respaldados por Nacional Financiera, encabezada por Roberto Lazzeri, se busca ampliar las oportunidades de financiamiento que, según Carlos López Moctezuma, director general de BanCoppel, son esenciales para impulsar la generación de empleo y el crecimiento económico del país.
Los sectores más beneficiados serán textil y calzado, bienes de consumo, farmacéutico y dispositivos médicos, así como química y petroquímica. Las empresas podrán acceder a recursos mediante los programas Garantía Automática, Factoraje Cadenas Productivas, Credicadenas y el Programa de Financiamiento a Micronegocios, que ofrecen montos y condiciones adaptados a las necesidades de cada tipo de negocio.

Los sectores más beneficiados serán textil y calzado, bienes de consumo, farmacéutico y dispositivos médicos, así como química y petroquímica. Las empresas podrán acceder a recursos mediante los programas Garantía Automática, Factoraje Cadenas Productivas, Credicadenas y el Programa de Financiamiento a Micronegocios, que ofrecen montos y condiciones adaptados a las necesidades de cada tipo de negocio.

Crisis eléctrica
¿A quién eléctricamente se le ocurre decir que la quemazón en Dos Bocas es producto de un relámpago? Sólo al equipo de Rocío Nahle.
@mfloresarellano
floresarellanomauricio@gmail.com





