Inicio Economía A un año del impulso al crédito PYME, no fluye el financiamiento

A un año del impulso al crédito PYME, no fluye el financiamiento

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  • Ha bajado del 45 al 24.8 por ciento la utilización del crédito en los últimos 10 años.
  • Necesarios nuevos mecanismos y metodología para incluir a las mipymes.

A casi un año del convenio suscrito en el marco del Plan México entre la banca comercial y autoridades para impulsar la oferta de crédito a las micro, pequeña y medianas empresas, lo cierto es que el acceso de los negocios de menor tamaño a financiamiento bancario se mantiene a la baja, limitando las posibilidades de crecimiento y subsistencia para esas fuentes de empleo, aseguró el Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño (CONCOMERCIO).

Así, a propósito de la próxima 89ª Convención Bancaria que tendrá lugar del 18 al 20 de marzo, Gerardo López Becerra, presidente de la organización, lamentó que el flujo de crédito competitivo de la banca comercial no acompañe las medidas implementadas por el gobierno mexicano como la nueva jornada laboral y el incremento a los salarios, los cuales demandan cambios operativos que presionan sensiblemente las finanzas de las empresas.

El dirigente empresarial aseguró que los inalcanzables requisitos que exigen los bancos en la oferta de créditos PYMES, como la necesidad de cubrir ventas de casi medio millón de pesos al mes, provocan que los empresarios se vean en la necesidad de continuar fondeándose con sus proveedores Y en su caso -la peor alternativa-, con su tarjeta de crédito personal, cuyas tasas de interés pueden llegar a superar el 100 por ciento del Costo Anual Total (CAT).

“El ocho de mayo de 2025, la banca comercial, la Secretaría de Hacienda y el Banco de México (BANXICO); suscribieron un acuerdo para incrementar el crédito a las PYMES, esfuerzo que representa el onceavo eje de acción del Plan México; sin embargo, al paso de los meses, el uso de crédito empresarial por parte de los pequeños negocios se mantiene a la baja, tendencia que se ha mantenido en la última década”, comentó López Becerra.

De acuerdo con datos del BANXICO, el porcentaje de empresas de hasta 100 empleados que utilizó créditos bancarios en el cuarto trimestre de 2015 alcanzó 45 por ciento de los negocios encuestados para el estudio de Evolución del Financiamiento a las Empresas. Cinco años después (cuarto trimestre de 2020), el porcentaje bajó a 38.9 y para igual trimestre de 2023 disminuyó a 31.9 por ciento.  Para final de 2025 (cuatro meses después del acuerdo mencionado); el dato continuó a la baja y se colocó en 24.8 por ciento.

Por ello, el presidente de CONCOMERCIO pidió que la Convención Bancaria sea un espacio para identificar y superar los obstáculos que persisten para que fluya el crédito a las pequeñas empresas, pues resulta cuestionable que mientras la tasa de interés líder del banco central haya descendido de un máximo histórico de 11.25 por ciento en marzo de 2023 a siete por ciento hoy en día, las tasas activas oscilen en un CAT promedio de 18.5 por ciento.

Al respecto, Enrique Manero, un pequeño industrial dedicado a la producción de lácteos, considera que es necesario replantear los protocolos tradicionales para la obtención de créditos. Desde su experiencia, señala que muchos negocios productivos enfrentan barreras importantes para acceder al financiamiento, aun cuando cuentan con trayectoria y productos de calidad. En su opinión, los mecanismos actuales del sistema financiero continúan privilegiando criterios que dejan fuera a un amplio sector de empresas que operan de manera responsable, pero que no siempre cumplen con todos los requisitos formales exigidos por las instituciones.

“Mientras el sistema financiero mantenga los mecanismos de siempre, será difícil que un amplio sector de empresas familiares —que no cumplen con todos sus requisitos— pueda acceder a los créditos, por más ofrecimientos que se hagan”, explica. Ante este panorama, propone que las instituciones financieras incorporen nuevos criterios de evaluación, como el valor de los proyectos productivos, la antigüedad de las empresas y la calidad de los productos que elaboran. Considera que estos elementos podrían convertirse en mecanismos complementarios para respaldar el financiamiento y abrir mayores oportunidades para las pequeñas empresas que buscan crecer y consolidarse.

Carmen Argandoña, socia del broker “Creando Confianza”, se está consolidando como uno de los enlaces clave entre las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y las instituciones financieras que ofrecen alternativas de crédito. Desde su experiencia acompañando a emprendedores y empresarios en sus procesos de financiamiento, destaca que uno de los mayores retos en México es fortalecer la cultura financiera dentro del sector empresarial. Para Argandoña, el acceso al crédito no solo depende de la existencia de productos financieros adecuados, sino también de que las empresas estén preparadas para cumplir con los estándares que el sistema financiero exige.

En ese sentido, subraya que la formalización de las empresas, el cumplimiento de los reglamentos y requisitos establecidos por las instituciones financieras, así como la responsabilidad en el pago oportuno de los créditos, son elementos fundamentales para generar confianza. “La formalización de las empresas, el cumplimiento con los reglamentos y requisitos y, por supuesto, el compromiso con el pago de los créditos, es fundamental para que el sistema financiero siga confiando en nuestro sector”, señala. De acuerdo con Argandoña, cuando las mipymes adoptan estas prácticas, no solo aumentan sus posibilidades de obtener financiamiento, sino que también contribuyen a fortalecer un ecosistema financiero más sólido y accesible para otros emprendedores.

El presidente de CONCOMERCIO alertó que la dificultad que tienen las empresas pequeñas para acceder a créditos competitivos les ha complicado la posibilidad para cumplir con las disposiciones recién aprobadas en material laboral, como el incremento a los salarios mínimos, las cuales impactan directamente en las finanzas de los negocios.

“Por supuesto que las pequeñas empresas desean mejorar las condiciones laborales de sus colaboradores, para ello es necesario fortalecer las finanzas de los negocios y en lo cual, el acceso a créditos competitivos es crucial para poder, por ejemplo, ampliar la capacidad de producción instalada para elevar sus ingresos y lo cual, a su vez, permita crear mejores empleos; pero si la llave del crédito está cerrada o sólo es a cuenta gotas, la realidad de los negocios pequeños se complica, en donde la constante son bajas ventas y el incremento en gastos operativos; las empresas están en condición de subsistencia y no están en condiciones de absorber más gastos, esa es la realidad”, afirmó el líder empresarial.

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