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El gobernador Mauricio Kuri González encabezó la ceremonia conmemorativa por el 90 aniversario del Museo Regional de Querétaro, un espacio al que reconoció por ser punto de encuentro entre las personas y nuestras raíces, vocación que contribuye a que distintas generaciones comprendan mejor el camino que ha recorrido la construcción de la entidad.
Desde el patio principal del antiguo Convento de San Francisco, recordó que este museo fue fundado el 6 de noviembre de 1936, gracias a la iniciativa de Germán Patiño Díaz y un grupo de queretanos comprometidos con la defensa y conservación de su patrimonio histórico, convirtiéndolo en el recinto en funcionamiento más antiguo de la ciudad.
“En Querétaro, estamos convencidos de que el arte y la cultura transforman vidas, fortalecen a las comunidades y mantienen viva a nuestra entidad. Por eso, debemos seguir abriendo y acercando estos espacios a las nuevas generaciones para que conozcan su pasado y aprendan a valorar el patrimonio que hemos recibido”, destacó.
Mauricio Kuri afirmó que los museos son espacios vivos, donde se despierta la curiosidad y se aprende a entender mejor la cultura y la historia, por lo que es importante que la niñez y la juventud lo conozcan, lo recorran, que hagan preguntas y que sepan que la historia de Querétaro también les pertenece.

Como parte de la ceremonia, el titular del Poder Ejecutivo del Estado tomó protesta a quienes integran el Patronato del Museo Regional de Querétaro, quienes, bajo la presidencia de Romy Rojas Garrido, se comprometieron a consolidar la interacción con la ciudadanía, con el fin de impulsar la actividad cultural en la entidad.
En su oportunidad, el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, recordó que la apertura de este espacio no fue un acontecimiento aislado, sino el resultado de décadas de trabajo y de una preocupación compartida por preservar los testimonios materiales de la historia queretana.
Valoró que, en sus orígenes, buena parte de las colecciones estaban integradas por pintura religiosa, objetos históricos y testimonios del pasado virreinal, pero que, con el paso del tiempo, se nutrió con la investigación arqueológica, histórica y antropológica para ampliar esa mirada y reconocer la diversidad de los pueblos, experiencias y tradiciones que han dado forma a esta región.
“Esa transformación expresa una de las responsabilidades más importantes de los museos contemporáneos: conservar el patrimonio, desde luego, pero también formular nuevas preguntas sobre él, revisar nuestras interpretaciones y abrir espacios para que la sociedad participe en la construcción del conocimiento”, agregó.
Al mismo tiempo, celebró la integración del nuevo patronato del Museo Regional de Querétaro, pues estimó que su participación representa una oportunidad para fortalecer los vínculos con la sociedad, al sumar voluntades y construir proyectos comprometidos.
Durante su mensaje, el titular del INAH consideró que el Museo Regional tiene una oportunidad singular al contribuir a documentar el Querétaro que hoy se transforma dentro y fuera de la capital, en sus barrios, en sus pueblos, en sus paisajes y en sus lenguas.
“Porque las generaciones futuras no solamente nos preguntarán qué fuimos capaces de conservar de nuestro pasado, también querrán saber qué comprendimos de nuestro tiempo y qué decidimos preservar para ellas. Ese es uno de los grandes desafíos del Museo Regional de Querétaro para los próximos 90 años, seguir siendo una institución que estudia el pasado, dialoga con el presente y asume su responsabilidad con el futuro”, concluyó.
