GreenLight Biosciences es la empresa encargada de producir dos tipos de biofungicidas. Andrey Zarur, fundador y director general, dijo que comenzará para cultivos de aguacate, fresa, uva y pepino y luego para maíz y algodón
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó en un tiempo récord de nueve meses el registro sanitario para un biofungicida basado en RNA, una tecnología diseñada para actuar de manera específica sobre determinados patógenos que afectan a los cultivos. Además de que se degrada de manera natural y deja limpios el suelo, el agua y los frutos.
El proyecto contempla inversiones iniciales de entre 50 y 100 millones de dólares para la planta de manufactura que se instalará en la Ciudad de México y generará 500 empleos especializados.
“La planta de manufactura basada en RNA es la más grande del mundo y se construirá en la Ciudad de México”, explicó el comisionado de Cofepris, Víctor Hugo Borja Aburto.
Así, México se convirtió en el primer país en otorgar el registro comercial a esta tecnología, colocando al sector agrícola local frente a una herramienta diferente a los fungicidas convencionales.
Biofungicida es un producto de origen biológico
La autorización fue resultado de un proceso de evaluación en el que participaron organismos mexicanos vinculados con la sanidad, la inocuidad y el ambiente, entre ellos Cofepris, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Andrey Zarur, fundador y director general de GreenLight Biosciences, informó que su empresa comenzará a producir dos tipos de biofungicidas y que planea desarrollar decenas más. Comenzará para cultivos de aguacate, fresa, uva y pepino y luego para maíz y algodón, entre otros.

El biofungicida es un producto de origen biológico que protege a las plantas de enfermedades causadas por hongos. A diferencia de muchos fungicidas químicos tradicionales, utiliza organismos vivos o moléculas biológicas para combatir al patógeno.
“La razón por la que México decidió aprobar el primer biofungicida basado en ácidos nucleicos del mundo es para reemplazar estos químicos que no sabemos cuál es su perfil de seguridad, con algo que sabemos que es eficaz para nuestros agricultores y, al mismo tiempo, seguro para nuestros hijos y para nuestros nietos. Esta es la promesa de la biotecnología que hoy se ha vuelto una realidad en nuestro país”, comentó Zarur.
El biofungicida modifica a las plagas
En tanto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, comentó en la presentación: “André no está esperando el Nearshoring, ni viendo qué deciden los aranceles la semana que entra (sic). No está en esa angustia, no lo veo así. ¿En qué está? En producir lo que necesitamos para que nuestra economía crezca, tengamos más valor agregado. Y estas ideas, estos conocimientos van a producir riqueza mexicana”.
Las moléculas de ARN funcionan como un tratamiento preciso que “desactiva” un gen específico que el hongo necesita para sobrevivir, sin contaminar el ambiente ni representar riesgos importantes para las personas o para otras especies.
Por su parte, David Kershenobich Stalnikowitz, secretario de Salud, explicó que el biofungicida modifica a las plagas, no a los alimentos, garantizando un manejo con más precisión y seguridad ambiental, a la vez que reduce el costo para los productores agrícolas.
El titular de Cofepris añadió que, en 2025, el organismo otorgó 776 registros y de enero a julio de ese año acumulan 522, de los cuales, el 13% corresponde a productos de bajo riesgo como el que hoy presentan.
“Nos falta una clasificación regulatoria clara de los bioinsumos. Hoy un bioplaguicida, un biofertilizante y un producto de función dual transitan por rutas pensadas para la química tradicional, y eso encarece y retrasa precisamente la innovación que queremos atraer. Trabajamos con Sader, SENASICA y Semarnat para resolverlo, y garantizar certeza jurídica para las inversiones, seguridad, eficacia y efectividad para proteger la salud de las y los mexicanos”, dijo.


